3er. Dom
de Pascua (Id=274)
[col][Lecturas: A B C ][ofre][pref][com][despcom]
Antífona de Entrada
Aclamen al Señor, habitantes todos de
la tierra: canten a su nombre, denle gracias y alábenlo. Aleluya.
Iubiláte Deo, omnis
terra, psalmum dícite nómine eius,
date glóriam laudi eius, allelúia.
Oración Colecta
Oremos:
Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvernos la dignidad de hijos
tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza, el día glorioso de la
resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Oración de los Fieles
Celebrante:
Invoquemos, amados hermanos y hermanas, a Cristo, triunfador del pecado y de la
muerte que siempre intercede por nosotros:
Respondemos: Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, el Señor, atraiga hacia su
corazón a los fieles y fortalezca sus voluntades, de manera que busquen los
bienes de allá arriba, donde él está sentado a la derecha de Dios, roguemos al
Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, rey supremo de la creación,
haga que todos los pueblos gocen abundantemente de la paz que en sus
apariciones otorgó a los discípulos, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, el destructor de la muerte
y el médico de toda enfermedad, se compadezca de los débiles y desdichados y
aleje del mundo el hambre, las guerras y todos los males, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que Cristo, el Señor, salve y bendiga
nuestra comunidad y conceda la paz, la alegría y el descanso en las fatigas a
los que hoy nos hemos reunido aquí para celebrar su triunfo, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Dios nuestro, que en este día, memorial de la Pascua, has reunido a tu Iglesia
que peregrina por el mundo, escucha nuestra oración y abre nuestros corazones
para que entendamos las Escrituras y reconozcamos a tu Hijo al partir el pan.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, los dones que te presentamos
llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar
también de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, glorificarte
siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra
Pascua, ha sido inmolado.
Porque él, con la inmolación de su cuerpo en la cruz, dio pleno cumplimiento a
lo que anunciaban los sacrificios de la antigua alianza, y ofreciéndose a sí
mismo por nuestra salvación, quiso ser al mismo tiempo sacerdote, víctima y
altar.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y
también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria:
Antífona de la Comunión
Los discípulos reconocieron al Señor
Jesús al partir el pan. Aleluya.
Cognovérunt discípuli Dóminum
Iesum in fractióne panis, allelúia.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Mira, Señor, con bondad a tus hijos que has renovado por medio de los
sacramentos
y condúcelos al gozo eterno de
Por Jesucristo
Amén
.